Distorsiones cognitivas: El razonamiento emocional.

El razonamiento emocional es una de las distorsiones que son más complicadas de detectar, esto es porque tiene que ver mucho con nuestras emociones, a la vez nuestras emociones “nublan” nuestra capacidad de pensar de forma clara.

¿Qué es el razonamiento emocional?

El razonamiento emocional es una distorsión cognitiva en la que creemos que algo es cierto solo porque se siente real. Nuestras emociones pueden nublar nuestro juicio, llevándonos a conclusiones que no necesariamente son objetivas o precisas.

Por ejemplo, si un día sientes que hiciste algo mal, podrías asumir que de verdad cometiste un error, aunque no haya pruebas de ello. O si sientes que no eres suficiente, podrías pensar que esa es la verdad, sin cuestionar si hay evidencia que lo respalde.

🔍 Ejemplos típicos del razonamiento emocional:

Si observas, este tipo de pensamiento nos puede hacer reaccionar de forma negativa ante situaciones que podrían tener una interpretación diferente.

Frases comunes del razonamiento emocional:

🌀 “Si me siento inseguro, es porque no soy capaz.”
🌀 “Si me siento culpable, es porque hice algo malo.”
🌀 “Si estoy ansioso, es porque algo terrible va a pasar.”
🌀 “Me siento solo, así que nadie me quiere.”

¿Por qué caemos en el razonamiento emocional?

Nuestro cerebro está diseñado para reaccionar rápidamente ante el peligro, y nuestras emociones nos ayudan a tomar decisiones sin pensar demasiado. Sin embargo, cuando interpretamos nuestras emociones como hechos absolutos, caemos en este error de pensamiento.

Sentir algo no siempre significa que sea verdad. Una emoción intensa puede hacer que nuestra percepción de la realidad se distorsione, haciéndonos creer que lo que sentimos es la única interpretación posible.

¿Cómo desafiar el razonamiento emocional?

Hay 2 estrategias clave que pueden ayudarte a manejar este tipo de distorsión:

1. Separar las emociones de los hechos

Las emociones no son pruebas, son interpretaciones. Aunque un pensamiento se sienta muy real, es importante recordar que podría no ser cierto. Antes de asumirlo como verdad, cuestiónalo:

¿Qué pruebas tengo de lo que estoy sintiendo?
¿Es posible que mi emoción esté exagerando la situación?
¿He sentido esto antes sin que fuera cierto?

2. Confirmar con la realidad

Si tienes dudas, puedes contrastar tu percepción con otras fuentes de información:

🔎 Preguntas que te pueden ayudar:

Ok, siento esto… ¿pero qué otras explicaciones podrían existir?
Si alguien más estuviera en mi lugar, ¿pensaría lo mismo?
¿Esta impresión me ayuda o me perjudica?

💬 Pedir una segunda opinión: Si no puedes evaluar la situación objetivamente, hablar con alguien de confianza puede ayudarte a ver las cosas desde otra perspectiva. Puedes decir algo como:
“Siento que hice algo mal, pero no estoy seguro… ¿tú qué opinas?”

Conclusión

El razonamiento emocional nos hace creer que nuestras emociones son pruebas de la realidad, pero no siempre lo son. Separar lo que sentimos de los hechos, cuestionar nuestras impresiones y contrastar con la realidad nos ayuda a tomar mejores decisiones y a evitar conclusiones apresuradas.

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Publicado por Carlos Morales

Soy psicoterapeuta de enfoque clínico cognitivo conductual con 7 años de experiencia con niños, adultos y parejas. Escribo en esta página y en Facebook para explicar mejor sobre usos prácticos de la psicología, además de promocionar mis servicios por medio de la información, mi mayor interés es orientar de forma comprensible cómo sirve la psicología para derribar mitos y dar herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas.

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