Asertividad: Una herramienta para el crecimiento personal y profesional.

Una de las habilidades más importantes que se entrena en Terapia Cognitivo Conductual, sobre todo en casos de autoestima, de manejo de la ira y en general donde la persona quiere mejorar cuestiones de comunicación es la asertividad, esta es una forma de comunicación (la ideal en muchas ocasiones) y en este artículo te compartiré información sobre ella, cómo te puede ayudar y cómo se trabaja en terapia.

No es necesario que sientas malestar psicológico para que la asertividad te sirva, es una habilidad que puede ser beneficioso entrenar para cualquier persona.

Pero si te interesa saber cómo puede ayudar la asertividad (y la terapia) al manejo de la ira, puede gustarte este artículo: ¿Cómo es una terapia cognitivo-conductual para ira?.

¿Qué es asertividad?

La asertividad es la capacidad de expresar tus pensamientos, sentimientos y necesidades de manera abierta y honesta, respetando los derechos y límites de los demás.

Se ubica entre los dos extremos, uno que es la pasividad, que sucede cuando dejamos que las demás personas hagan lo que quieren, incluso dejando que pasen por encima de nuestras necesidades; y la agresividad, que ocurre cuando nos imponemos por encima de las demás personas. La mejor forma de comunicación es el punto medio, donde no dejamos que “nos pisen”, pero no “pisamos” a otros.

¿Y para qué nos sirve desarrollar la asertividad?

Desarrollar la asertividad puede ser transformador, fomentando el crecimiento personal y relaciones más sólidas, claro, no a todas las personas que te rodean les va a gustar que ahora pongas límites, pero también te puede ayudar a identificar qué personas te tratan como quieres que te traten, y además a:

  1. Mejora la Comunicación: Las personas asertivas expresan con más claridad sus necesidades y las defienden, evitando malentendidos y logrando relaciones más justas y sanas.
  2. Fomenta la Autoafirmación: Hablar por tus necesidades te empodera en contextos personales y profesionales.
  3. Aumenta la Autoestima: Dominar la asertividad fomenta la confianza y refuerza el valor propio, es una forma de externar el respeto propio, por medio de solicitar a los demás que respeten tus límites.

¿Cómo saber si no eres asertiv@?

Las personas que no son asertivas, pueden estar en cualquiera de los dos extremos mencionados, para darte una visión más comprensible, te comento qué conductas o emociones puede experimentar una persona que esté en cada extremo:

Personas pasivas:

  • Tienen dificultad para decir que “no”.
  • Frecuentemente se sienten frustradas por hacer cosas que no les corresponden, pero que no rechazaron.
  • Pueden tener baja autoestima, asociada a que no defienden sus necesidades, también pueden ser más “influenciables”.
  • Pueden tener cargas adicionales en su trabajo o en la vida personal.
  • Tienen problemas para tomar decisiones.
  • Pueden ir por la vida con miedo de herir a otros al tomar decisiones para su bienestar.
  • Llegan a un punto donde comienzan a “explotar” con facilidad, debido a que la frustración alcanza su límite, esto puede causar daño en las relaciones.

Personas agresivas:

  • Pueden hacer más cosas que quieren, con el costo de tener relaciones “tóxicas”.
  • Pueden ejercer violencia psicológica con las personas cercanas.
  • Pueden tener problemas laborales o personales al no saber comunicar sus necesidades de forma adecuada.
  • Sus relaciones son desiguales y muy frecuentemente frágiles.

A diferencia, las personas asertivas:

  • Pueden escuchar insultos o críticas sin ofenderse ni agredir, y pueden considerarlos para mejorar.
  • Pueden decir “no” sin sentir culpa ni presión.
  • Pueden comunicar sus necesidades sin ser abusivas.
  • Pueden generar relaciones constructivas con otras personas, donde en lugar de imponerse o ceder busquen soluciones en conjunto.
  • Más seguridad para negociar y para resolver problemas interpersonales.

La técnica clave: El entrenamiento asertivo.

Las personas con conductas “poco asertivas” suelen creer que no tienen derecho a sus sentimientos, creencias y opiniones, pueden tener problemas para decir “no” a las exigencias de otras personas, o pueden ser muy agresivas al pedir cosas, para esto existe la técnica del entrenamiento asertivo, cuyo objetivo es aumentar el número y variedad de situaciones en que las personas usan conductas asertivas, busca además reducir las ideas que limitan a la persona para comunicarse más directamente y que puedan defender lo suyo sin dudas ni culpa.

¿Cómo se hace el entrenamiento asertivo?, básicamente se enseña a las personas a lidiar con sus mitos sobre la comunicación que tienen, a reflexionar en sus límites personales, a usar la escucha activa, y a usar las técnicas asertivas para el manejo de situaciones sociales.

A continuación te presento información usada en el entrenamiento asertivo.

Mitos sobre la asertividad:

Hay muchos mitos sobre la asertividad, la mayoría tienen que ver con cómo pensamos que las cosas saldrán mal si dejamos de ceder, o si nos preocupamos por la reacción de las demás personas ante nuestra comunicación, si analizamos, realmente cada persona eligirá cómo reaccionar a nuestra forma de decir las cosas, y ser asertivos no tiene por que ofender a nadie.

Algunos mitos sobre la asertividad son:

Una vez que consideras las cosas de forma distinta, vale la pena dar un vistazo a las técnicas asertivas.

Las técnicas asertivas.

Las técnicas asertivas son estrategias de comunicación que podemos usar para:

  1. Desarmar conversaciones que están escalando.
  2. Remarcar nuestras decisiones aunque nos insistan para que las cambiemos.
  3. Pausar conversaciones para un momento mejor.
  4. Expresar lo que necesitamos sin enojarnos.

¿Las conoces?, si no, te comparto imágenes donde se explican las 8 técnicas asertivas que manejo con mis pacientes, pero también si quieres un video explicativo, te lo comparto aquí:

Y las infografías de las técnicas:

Ya sabes las técnicas asertivas, ¿qué sigue?

Primero que nada, es indispensable practicar las técnicas, te puede servir reflexionar sobre situaciones del pasado donde hayas tenido problemas para expresar tu asertividad, y busca alternativas de las técnicas, algo como este ejemplo:

Análisis de respuestas asertivas
Ejemplo de un análisis de respuestas asertivas, puedes hacer algo similar para notar si tus respuestas son agresivas o pasivas, e imaginar respuestas alternativas que ayuden a resolver el problema, o a que se llegue a un acuerdo que beneficie a ambas partes.

¡Ten en cuenta tus Derechos Humanos Básicos!

Vicente Caballo, en su libro “Manual de evaluación y entrenamiento de las habilidades sociales” compartió una lista de los Derechos Humanos Básicos, la importancia de que aparezca en ese libro en particular, es que al conocer y tener presente las cosas a las que tenemos derecho sólo por ser humanos, nos ayuda a poner límites más sanos, entre algunos de esos derechos, están los siguientes, que considero los más importantes:

  • El derecho a mantener nuestra dignidad y respeto y ser asertivos – incluso si la otra persona se siente herida – mientras no violemos los derechos humanos básicos de los demás.
  • El derecho a ser tratados con respeto y dignidad.
  • El derecho a decir “no” sin sentirnos culpables o egoístas.
  • El derecho a cambiar de opinión.
  • El derecho a pedir lo que queramos (teniendo en cuenta que los demás tienen derecho a decir que no).
  • El derecho a decir qué hacer con nuestro propio cuerpo, tiempo y propiedad.
  • El derecho a cometer errores y ser responsables de ellos.
  • El derecho a tener opiniones y expresarlas.
  • El derecho a ser escuchados y ser tomados en serio.
  • El derecho a hacer cualquier cosa mientras no violemos los derechos de otras personas.

Si tú consideras esos derechos en tu vida diaria, puedes vivir mejor, con menos culpa, y sabiendo que ser asertiv@ no significa que te vuelvas “mala persona, o frío/a”, sino que simplemente significa comunicar lo que necesitas buscando hacerlo mejor, y que es tu derecho pedir que se te respete y se te aclaren comentarios o situaciones que no te parezcan correctas de aceptar.

Para concluir:

En este artículo, te comparto una visión general de la asertividad y cómo es el entrenamiento asertivo en una terapia de estilo Cognitivo-Conductual, como mencioné al inicio, practicar la asertividad es una excelente forma de mejorar nuestras relaciones y puede tener efectos muy positivos para manejar el estrés, la frustración y el enojo, y alcanzar nuestros objetivos de forma más armónica con nuestro entorno.

Si quieres más información, o te interesa una intervención psicológica para este tema, te invito a hacer contacto conmigo aquí, si te interesa más información, te invito a suscribirte a mi página de Facebook para que te enteres de nuevas publicaciones, de consejos psicológicos para tu crecimiento, sobre psicoterapia y más.

Espero que te sirva la información, y gracias por leer hasta aquí.

Publicado por Carlos Morales

Soy psicoterapeuta de enfoque clínico cognitivo conductual con 7 años de experiencia con niños, adultos y parejas. Escribo en esta página y en Facebook para explicar mejor sobre usos prácticos de la psicología, además de promocionar mis servicios por medio de la información, mi mayor interés es orientar de forma comprensible cómo sirve la psicología para derribar mitos y dar herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas.

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